Ética digital: hacia un nuevo paradigma en la regulación de la privacidad

Hace dos años nuestras vidas se vieron momentáneamente paralizadas por la COVID-19 y, desde entonces, hemos tenido que adaptar nuestras rutinas y, en muchos casos, trasladarlas al mundo digital. Acciones tan cotidianas como comprar, charlar, acudir a un concierto o trabajar, ahora se realizan de manera online. Es por ello que la manera en la que compartimos nuestra información ha ido evolucionando y adaptándose a los nuevos tiempos, pero ¿sabemos realmente si es necesario compartir tantos datos, si están seguros o si se comercia con ellos? En los últimos años, la concienciación sobre el uso y tratamiento de la información personal en internet ha aumentado. Cada vez más consumidores se preocupan por sus datos, saben cuáles son sus derechos sobre los mismos y defienden su capacidad de decidir cómo utilizarlos.
Hasta ahora nos han explicado que, cuantos más datos conociera una marca o compañía acerca de una persona, los resultados de búsqueda, la experiencia del usuario y la personalización de la publicidad serían mejores. ¿Pero es realmente cierto? En este artículo, analizamos en qué significa la protección de datos y por qué es importante que los consumidores conozcan sus derechos y que las marcas los respeten.
¿Cómo se regula la privacidad?
En 2018 entró en vigor el Reglamento General de Protección de Datos, RGPD, la normativa comunitaria que regula la protección de datos de los residentes de toda la Unión Europea. Dentro de su ámbito de actuación se encuentran todas las empresas que recogen, guardan, tratan, usan o gestionan datos de los consumidores, sin importar el país de origen o la actividad de la compañía.
Entre los puntos más destacados del reglamento nos encontramos con el derecho al olvido y a la portabilidad, que otorgan al consumidor la potestad de decidir sobre la eliminación o recuperación de sus datos. En otras palabras, el RGPD le permite preguntar a una empresa si sus datos están siendo procesados y, si es así, con qué propósito. Y así es como debe ser. Los datos personales deben pertenecer al individuo, no a las empresas que los captan y a menudo los explotan en su propio beneficio.
¿Qué son los datos personales?
Entonces, ¿qué entendemos por datos personales? Un dato personal hace referencia a cualquier tipo de información que pueda ser utilizada para identificar a una persona, ya sea de forma directa o indirecta como, por ejemplo, el nombre, teléfono, email, edad, ciudad, raza, género, etc. A todos estos datos se les conoce como Información de Identificación Personal, PII por sus siglas en inglés.
Dentro de la Información de Identificación Personal nos encontramos con dos tipos: la información sensible y la no sensible.
-** Información sensible**. Hace referencia a cualquier tipo de dato que pueda ocasionar daños a la persona y para evitarlo deben estar encriptados. Por datos sensibles nos referimos al número de la Seguridad Social o información médica y financiera, entre otros.
- Información no sensible. Esta puede ser transmitida de manera no cifrada sin que la persona pueda resultar dañada por ello. Hablamos, por ejemplo, de información obtenida de registros públicos, directorios de empresas, etc.
El cambio hacia la ética digital
Hemos tenido cuatro años para ponernos al día con la Ley de Protección de Datos, pero todavía existen compañías que no cumplen al 100% con el RGPD. Solo hay que ver las multas que se están imponiendo para ver qué países y empresas se están quedando atrás. Pero el cambio está llegando, y cada vez más empresas se están dando cuenta de la importancia de respetar los datos de las personas, así como de que la ética puede añadir valor a un negocio.
En este sentido, en Motive.co compartimos este sentimiento hacia la privacidad inculcado por nuestra predecesora, Empathy.co, que lleva una década ofreciendo un servicio de búsqueda y descubrimiento basado en la confianza, cuya tecnología de primer nivel y larga trayectoria en grandes empresas nos ha ayudado a crear una solución plug & play que ahora acercamos a todas las marcas. Nuestro buscador para eCommerce ha sido creado con el fin de proporcionar una experiencia de búsqueda basada en el diseño y la confianza que, además, respeta la privacidad de tus consumidores.
Motive Commerce Search es un producto que nace con un propósito claro: liderar el cambio hacia la ética digital, lo que implica no rastrear datos ni espiar y, por supuesto, no compartirlos con terceros. Todo ello creando una experiencia divertida, intuitiva y de confianza.
Nuestro objetivo es ayudar a las marcas a construir una tienda en la que sus clientes se sientan cómodos. Una tienda en la que se respete su privacidad. Y una tienda en la que los clientes disfruten de su experiencia de compra y quieran volver una y otra vez.
Es hora de replantearse cómo se hacen las cosas y cómo queremos que se hagan. ¿Te unes a la revolución ética?