Proteger la privacidad es mucho más que rechazar las cookies

El premio a la mayor filtración de datos de la historia tiene unos cuantos nominados. En primera posición, encontramos Facebook quien -después de «apostar por la privacidad» en 2019- vio cómo 540 millones de registros de «me gusta», comentarios, reacciones, nombres de usuario e identificaciones quedaban en una base de datos sin encriptar y de acceso público para desarrolladores de aplicaciones de terceros.
En 2017, la agencia de información financiera Equifax también vivió el robo de información de 147 millones de estadounidenses por parte de piratas informáticos (hackers) que accedieron a sus sistemas informáticos y permanecieron allí «sin ser vistos» durante casi dos meses. La agencia tardó seis semanas en comunicar la filtración, seis semanas en las que los altos ejecutivos vendieron buena parte de las acciones de Equifax.
Pero estas quiebras de seguridad relacionadas con los datos no son nada si las comparamos con la protagonizada por Yahoo. En 2016, el gigante de internet comunicó que las cuentas de 500 millones de usuarios se habían visto comprometidas. Solo unos meses después, Yahoo volvió a dar la cara para reconocer que 1000 millones de cuentas de usuarios habían sido vulneradas sin saberlo años atrás, en 2013.
Cuando la investigación concluyó, se confirmó que los 3000 millones de cuentas de Yahoo habían quedado comprometidas. La información filtrada incluía nombres, números de teléfono, preguntas de seguridad y las cuentas de correo alternativas utilizadas para recuperar la contraseña.
¿Hubo una filtración aún mayor que la de Yahoo?
Cada una de estas vulneraciones de datos personales recibió una gran cobertura mediática. A partir de ellas, se cambiaron las contraseñas y la seguridad aumentó. Pero mientras estas grandes filtraciones copaban los titulares, una gran cantidad de información personal seguía filtrándose a diario. Y se mantiene aún hoy en día. La diferencia es que no es un robo de datos, sino una cesión deliberada de los mismos que se produce mientras leemos las noticias, revisamos nuestras redes sociales o compramos online.
Cada vez que aceptamos un aviso de consentimiento, estamos dando acceso a nuestros datos, sin saber realmente qué estamos aceptando o cuáles serán las consecuencias de ello. Dejamos rastro de nuestra información personal a anunciantes y compañías allí por donde pasamos, y ellos la recogen y la utilizan en su beneficio. Olvidemos Yahoo: estamos viviendo la mayor filtración de datos de la historia y ni siquiera nos hemos dado cuenta.
El rastreo de datos online va más allá de las cookies
Parece que, poco a poco, esta situación está empezando a cambiar gracias al anuncio de que las cookies de terceros están a punto de desaparecer. Todo apunta a que, por fin, vamos a poder recuperar el control sobre nuestra privacidad. Aunque la realidad es que las cookies de terceros son solo una de las formas de rastrear información personal online. Hay más técnicas. Así, que las cookies estén en vías de extinción no significa que nuestros datos ya no sean rastreados o nuestras acciones «espiadas».
Huella digital (Fingerprinting)
La revista sobre innovación tecnológica Wired publicó un artículo sobre cómo la huella digital podía convertirse en la alternativa a las cookies de terceros para los anunciantes.
La huella digital no es una nueva tecnología, más bien lo contrario, puesto que la primera vez que se habló de ella fue en 2010. ¿Cómo funciona? Recopila información detallada de tu teléfono o tu navegador como el idioma, la zona horaria, el diseño del teclado, el sistema operativo, etc., y lo combina todo para crear un perfil que es un 80-90% exclusivo para ti. Los anunciantes pueden usar esta información para rastrear tus pasos mientras te mueves de una página web a otra.
Aunque el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) tiene en cuenta la huella digital, según ese artículo publicado por Wired, el uso de la misma es muy difícil de detectar y de parar.
Rastreo entre dispositivos
Esto supone unificar todos nuestros hábitos de navegación en diferentes dispositivos para poder crear un perfil consistente.
Balizas digitales (web beacons)
Estas balizas rastrean y registran cómo nos relacionamos con una web determinada, incluido todo el contenido sobre el que clicamos.
Favicons
Son imágenes de pequeño tamaño que aparecen en la barra de búsqueda y que ayudan a identificar una página web a través de su logo. Pues bien, normalmente, los navegadores lo guardan en el caché. Las páginas pueden recopilar una combinación de diferentes favicons cuando el usuario visita por primera vez un sitio y, después, volver a comprobar esas imágenes cuando se produce una segunda visita. Es otra de las formas en las que las páginas identifican a un usuario incluso cuando hay alguna medida de privacidad ya establecida.
FLoC: las nuevas cookies de Google
Una parte considerable de los beneficios de Google proceden de la publicidad. Por esta razón, el gigante tecnológico ha dado con una alternativa a las cookies para mantener a los anunciantes contentos: el FLoC (siglas en inglés de Federated Learning of Cohorts, o Aprendizaje Integrado de Cohortes). Estas «nuevas cookies» de Google son un método que agrupa a los usuarios por características afines -en vez de identificarlos de manera individual- para después poder hacer un seguimiento colectivo de sus datos.
Según Google, este será su método de seguimiento a medida que las cookies de terceros vayan desapareciendo.
La alternativa al seguimiento
En cualquier caso, todavía es posible rastrear y etiquetar a los usuarios sin utilizar cookies. Basta con echar un vistazo a esta página y descubrir cuántas formas tienen las webs para rastrear nuestros datos. Seguiremos en esta situación de análisis de nuestros comportamientos online y de técnicas de «espionaje» y acoso hasta que no nos pongamos serios y propongamos un cambio sin precedentes.
En Motive.co, la privacidad forma parte de los cimientos de todo lo que hacemos. Nuestro plugin de búsqueda no rastrea, etiqueta, espía o acosa a los compradores. Y esto significa que no requiere que estos acepten ningún banner de consentimiento. Con la creciente demanda de mayor privacidad, Motive Commerce Search te ofrece las mejores funcionalidades de búsqueda para tu tienda, al tiempo que la prepara para un futuro del eCommerce más ético.